Le prohíben seguir regalando su comida a indigentes. Vecinos no quieren que se «ensucie» el barrio

En este mundo, tan lleno de odio y discriminación, hay personas que se esfuerzan por darle esperanza al resto con sus acciones de solidaridad desinteresadas y llenas de cariño. Pero en este caso, otro tipo de personas hacen todo el esfuerzo posible para seguir con los estigmas y haciendo daño con su individualismo.

Zuhaib Abbas Bangash, un comerciante de la zona oeste de Auckland (Nueva Zelanda), hizo noticia por regalar comida gratis a indigentes de la ciudad o personas en situación de calle. Todos los domingos, desde las 17:30, se armaban filas para recibir uno de los deliciosos kebab de Zuhaib, quien tiene un pequeño local de comida árabe para llevar —llamado Gleneden Kebab—.


FB: Gleneden Kebab

Sin embargo, la generosidad es peligrosa y amenazante para algunos. La Glen Eden Business Association, una organización que agrupa a distintos comercios del sector, pidió a Zuhaib que dejara de donar sus platillos ya que llegarían muchos mendigos a la zona, lo que podría afectar las ventas del barrio.

«Dijeron que no estaban contentos con lo que yo estaba haciendo. Me comentaron que todos los indigentes vendrán para acá y los otros negocios se irán para abajo».

Zuhaib Abbas Bangash a Stuff


FB: Gleneden Kebab

De acuerdo a Bangash, él mismo promocionó la entrega de comida gratis a través de las redes sociales. El 17 de noviembre pasado, por ejemplo, aparecieron 23 personas en su local; Zuhaib dijo estar «haciendo una buena acción. Ya prometí que lo haría, no puedo parar ahora».

El maestro de cocina ha vivido en Nueva Zelanda durante los últimos 8 años, después de haber dejado su natal Pakistán por problemas de seguridad. Su esposa lamentablemente falleció pocos meses antes de su partida, y a raíz de eso decidió dejar a sus hijos con su abuela mientras él buscaba ganarse el pan en otro país.


FB: Gleneden Kebab

Zuhaib llegó a Nueva Zelanda con sólo 20 dólares, y fue abriéndose paso hasta tener su propia tienda de kebabs. Por fortuna pudo costear el traslado de sus hijos a la isla oceánica, y hace un año están viviendo con él en Auckland.

El pakistaní dijo que su proyecto para los indigentes era «una pequeña cosa» que podía hacer para retribuirle a la comunidad, ya que sabe lo que significa luchar para vivir el día a día. Y si bien es la primera vez que abre oficialmente su tienda para regalar comida, Zuhaib dice que nunca ha rechazado a alguien que llegue pidiendo alimento.


FB: Gleneden Kebab

«No son malas personas. Sé que tienen una mala reputación, pero sólo quieren comer. Ellos necesitan comida, yo tengo comida; gasto 600 dólares [australianos] de mi propio bolsillo todas las semanas. ¿Por qué me piden que pare? Sé que ellos se van de aquí muy contentos».

Zuhaib Abbas Bangash a Stuff

Luego de toda esta polémica, la asociación que pidió a Zuhaib dejar esta práctica salió a comentar que sus apreciaciones sobre el proyecto habían sido malinterpretadas. Según Jennifer Conlon, representante de la organización, ésta está actualmente ideando un plan de apoyo «más amplio» para ayudar a los que lo necesitan y «crear un entorno» para apoyar a todos en el sector.


Stuff NZ

Sin embargo, esto no frenará a Zuhaib en su misión por contribuir a un mundo mejor. Este es un obstáculo más, ¡pero seguro sabrá superarlo con creces!

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