Antonio Naranjo: “Twitter parece cada vez más un garito sórdido de carretera”

ENTREVISTA a Antonio Naranjo, director de “El Semanal Digital” y analista en varias tertulias de televisión y radio, que defiende que en redes sociales como Twitter la clandestinidad sea repudiada tanto por los usuarios como por la propia empresa, impidiendo que cualquiera pueda calumniar o criticar sin mostrar su identidad.

-Antonio, ¿cómo consideras que han cambiado las redes sociales e Internet el ejercicio del periodismo?

Lo han cambiado para bien y para mal. Lo positivo es que es una fuente de información, de participación e incluso de comunicación directa con el ciudadano que, de algún modo, ‘obliga’ a las instituciones a comunicar y a dialogar más.

Pero creo que ahora lo negativo es de mayor rango: el periodismo es un oficio, más que una ciencia, pero precisamente por eso tiene unas pautas y unos requisitos que no se cumplen a menudo en las redes sociales. Nos hemos equivocado al santificar Twitter como ejemplo de ‘periodismo ciudadano’, confundiendo el ruido con la información y devaluando la función del periodismo en nombre de una -ridícula e inexistente- ‘inteligencia colectiva’.

Nos hemos equivocado al santificar Twitter como ejemplo de ‘periodismo ciudadano’

-¿De qué manera les puede sacar partido un periodista?

Es interesante la relación con ciudadanos, con dirigentes políticos y, por último, con determinadas fuentes. Y también forma parte ya del ritual previo a la participación en espacios de debate político: para promocionarlos y, en mi caso, para charlar con los televidentes. Especialmente en Facebook, porque Twitter cada vez más parece un garito sórdido de carretera donde sólo están matones y pendencieros.

-¿Pueden ser un medio de comunicación en sí mismo?

-No, claro que no. Es un medio, no un fin. Y en algunos casos, necesitado de moderación: la clandestinidad en las redes sociales debería estar repudiada por los usuarios y dificultada por las empresas.

No tiene sentido que para pagar en el Ahorra Más tengas que enseñar tu tarjeta de crédito y tu DNI y que para participar en Twitter puedas injuriar, calumniar e insultar con una foto y un nombre falsos. Un medio de comunicación, entre otras cosas, se responsabiliza de lo que publica. Que empiecen esas empresas por ahí.

-¿Qué requisitos deben darse para que sean fuente de información?

Los mismos que en cualquier caso: que lo que se cuenta sea verosímil y pase el chequeo que cualquier noticia debe pasar. Citar a Twitter como fuente de información, sin más, es patético. Es como si hablaras por teléfono con un ministro y citaras al teléfono como fuente. Pues no.

-¿Por qué a los periodistas a veces nos obsesiona lo que se dice en las redes? ¿A veces otorgamos categoría de noticia a cosas que no deberían serlo, como un tuit o una respuesta polémica de un usuario a un personaje popular?

Efectivamente. Aquí hemos dado importantes premios de periodismo a estupendos periodistas no por su trabajo, sino por sus tuits. Es ridículo y contraproducente para esta profesión: equipara a un profesional con credibilidad a un sujeto que dice paridas con un seudónimo y una caricatura.

Y hay algo peor: las redes sociales diseñan, a menudo, una agenda falsa de prioridades que no pasaría de ahí de no ser porque modula la de los medios de comunicación y la de los partidos políticos. Nos hemos vuelto locos. O tontos. O las dos cosas a la vez.

-¿Con qué objetivo las utilizas tú? ¿Cuáles son las redes que utilizas principalmente?

Yo utilizo Twitter para ahorrarme visitas al psicólogo y Facebook para charlar con los seguidores. En serio, las uso y conozco bien, pero cada vez me gustan menos y me consumen más tiempo. Por verle algo positivo, son importantes para consolidar o promocionar una marca, sea la de tu medio de comunicación o la tuya propia. La segunda siempre le interesa más a la gente.

Citar Twitter como fuente de información, sin más, es patético

-¿Ofrecerías una información exclusiva a través de las redes?

No, salvo que fuera la única manera de contarlo. Pero creo que es más importante contar bien las cosas que contarlas rápido. Esta locura de actualizarlo todo a todas horas es incompatible con el periodismo. Y las prisas ya las han tenido históricamente las agencias; en ese sentido las redes no han descubierto nada. Sí en términos de conversación e interactividad, claro.

-¿Cómo debe ser la relación con los seguidores?

Yo trato a la gente como me trata. Los tengo encantadores y comprensivos. Y no llamaría seguidor al imbécil que te hostiga o insulta: a ése le bloqueo, y al que no firma con su nombre, apellidos y foto real, la mayor parte de las veces también.

Me encantaría tener más tiempo para ellos, pero necesitaría tres horas al día: te mandan de todo, te piden opinión, te remiten sus propios escritos… Es inabarcable, yo hago lo que puedo pero no llego a más. Espero que lo entiendan, porque yo les agradezco mucho sus atenciones.

-¿Cuál es el principal riesgo al usar las redes sociales?

Confundir el microclima virtual con la atmósfera real. Pasa mucho. Demasiado.

-¿Cómo las utilizáis en “El Semanal Digital”? ¿Cuál es vuestro objetivo?

Los perfiles corporativos son más aburridos para el seguidor y tienen un fin más ‘frío’: difundir ahí lo que ya contamos en el periódico. Y garantizar que le llega a las instituciones concernidas.

-¿Qué no se debería hacer nunca en ellas?

Insultar, calumniar, falsear, acosar, hostigar y mentir.

Las empresas gestoras de las redes sociales deben tomarse en serio mantener el respeto y no permitir insultar, calumniar, acosar, hostigar…

-¿Nos falta educación para utilizarlas? Realmente, nadie nos ha enseñado a ello…

Nos falta educación, en general. Es un problema general de valores y civismo que aquí se agranda por la distancia y la clandestinidad: es más fácil ser imbécil si actúas en las sombras.

-¿Hacia dónde crees que se dirigen? ¿Cómo serán en los próximos 5 años?

Espero que el uso sea más responsable y que tanto los usuarios como las propias empresas gestoras de las redes se tomen en serio mantener un comportamiento y un respeto similares a lo que se espera de cualquier homínido en la vida real.

Si no es así, Twitter lo pasará mal: si se van periodistas, artistas, políticos… ¿con quién se van a entretener los majaderos? En ese caso, morirá o será residual. Pero saldrá otra. Y luego otra. El fenómeno se transformará, pero no morirá.

The post Antonio Naranjo: “Twitter parece cada vez más un garito sórdido de carretera” appeared first on TreceBits.

Comments

comments

Puede ver el contenido completo aqui

Add Comment