Amancio Ortega nos enseña el piso que comparte en el centro de Barcelona con dos estudiantes austriacos

En pleno centro de Barcelona, en Sant Antoni, uno de los barrios más modernos de la ciudad, se encuentra el piso que comparte Amancio Ortega con dos jóvenes estudiantes europeos. El fundador de Inditex nos ha abierto sus puertas para que todos podamos ver cómo vive el hombre más rico de España.

Lo primero que llama la atención es su privilegiada ubicación, justo encima de un supermercado 24 horas regentado por una familia paquistaní. “Puedo bajar en mitad de la noche a comprarme cualquier cosa que necesite”, presume el empresario textil. “Tienen una oferta de 2×1 en aguacates, que al precio al que están se agradece mucho”, celebra.

A pesar de la subida de los precios de alquiler, cuando eres el sexto hombre más rico del mundo como él, te puedes permitir el capricho de alquilar una habitación en un piso de 75 metros cuadrados. “Está en la tercera planta, pero tenemos ascensor”, nos avisa desde un rellano con buzones nominados. Y es que se mire por donde se mire, el lujo en este inmueble está por todas partes. “Desde mi ventana se puede ver la parada de metro de Rocafort”, nos dice Amancio Ortega orgulloso.

El piso es luminoso y está completamente equipado con lavadora, nevera, horno e Internet a 50MB. En las zonas comunes vemos mesas, revistas y hasta una televisión. “Por trabajo no siempre tengo tiempo para verla, pero de vez en cuando me gusta sentarme en una de las sillas y relajarme con algún programa de entrevistas o concursos”, asegura, y es que Amancio es el primero en reconocer que para poder compartir un piso así, hace falta mucho trabajo duro.

Su habitación es simplemente el sueño de cualquier empresario del Ibex 35. Nada más entrar, nos encontramos con una cama individual, y al esquivarla podemos llegar a una ventana en la que, efectivamente, hay vistas a la parada de metro de Rocafort. ¿Os imagináis poder ver eso cada mañana al despertar? Pues lo único que necesitáis es fundar Inditex. “Klaus y Jürgen me han dejado una lámpara”, afirma el que fue el hombre más rico del mundo. Impresiona el número de enchufes en la habitación: gracias a un alargador, Amancio Ortega puede conectar a la corriente hasta tres aparatos a la vez.

En la habitación también tiene un armario de 180x50x30, donde puede almacenar toda la ropa que se compra en Zara, Bershka y Stradivarius. “El alquiler de la habitación no es barato, pero los martes viene una señora a limpiar”, nos explica con total naturalidad. Lamentablemente, el baño no lo pudimos ver porque Klaus se estaba duchando en el momento de nuestra visita, pero sí pudimos ver cómo Jürgen se preparaba un plato de pasta en la cocina. “No hablan nada de castellano, pero parecen majos”, reconoce el empresario español. “Aun así, si el año que viene me va un poco mejor, quizá me voy a un piso yo solo”, nos dice demostrando que su ambición no conoce límites.

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